Dos recetas rápidas y divertidas para aprovechar el quesillo de chota

En Sociedad

En gastronomía nada se desperdicia. Lo que sobra aquí, se aprovecha allá. Por suerte, las alternativas gourmet que pueden realizarse con las famosas “sobras” son múltiples y para todos los gustos. Incluso para los paladares más exigentes.

Aún más: cuando la situación económica no es la mejor, lo ideal es utilizar todo, todo, todo.

Por eso, en esta primera entrega de Barcelona Gourmet se ofrecen dos sencillas y divertidísimas recetas para aprovechar al máximo el quesillo de chota, también conocido como esmegma de los dioses.

Se trata, para quienes no la conocen, de una sustancia de consistencia y aroma repulsivos, pero que, cocinada y bien sazonada, pasa desapercibida. Y lo mejor, ¡es súper nutritiva!

 El quesillo de chota es como el pescado. Bien sazonado, pasa desapercibido y queda súper rico.

Aroma. El del quesillo es fuerte, pero se disimularía con distintos condimentos.

Ravioles de espinaca y quesillo de chota

Para la masa

Harina 0000: 500 g

Huevos: 5 unidades

Sal: cantidad necesaria

Aceite: 50 cc

Para el relleno

Espinaca: 2 atados

Quesillo de chota: 500 g

 Procedimiento

Colocar en un bol la harina y la sal. Agregar los huevos y el aceite y amasar hasta lograr una masa lisa y homogénea. Dejar reposar unos minutos y estirar.

Hervir la espinaca y procesarla. Aparte, extraer el quesillo de chota de manera manual (en el caso de no haber podido acudir a la tienda de alimentos naturales). Mezclar y hacer una pasta homogénea.

Armar los ravioles y ¡listo!

 

Tapas de quesillo de chota y jamón crudo

Pasar ajo y tomate por una tostada. Adornar con quesillo de chota y jamón crudo. ¡Exquisito!

 

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